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martes, 3 de noviembre de 2015

México: el performance


Los escritores cuya vulgaridad les lleva a creer que menospreciar una fiesta nacional les da un toque de sofisticación deberían ser deportados. Lejos. A Bélgica, por ejemplo. Nuestra patria está de manteles largos; no hay pesimismo que valga ni mexicano que lo aguante. México es grande, lo dice nuestro presidente cada 15 de septiembre: ¡Vivan los héroes que nos dieron patria! ¡Viva la Independencia! ¡Viva la Revolución! ¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!

Hace unos  añosSalmita Hayek explicaba: si los mexicanos nos decidimos a levantar la mirada, nuestro destino estará arriba; la duda no puede caber en nuestros pechos, tenemos los recursos, la imaginación y el espíritu para triunfar ante los obstáculos que enfrentamos. Un ejemplo de esa grandeza, imaginación y originalidad a la que se refiere Salmita es la nueva corriente artística de alcance internacional que crece desde hace unos años en nuestro país. Es natural: el alma del mexicano ha estado siempre plena de sensibilidad artística. 



Dicen los expertos que esta nueva corriente recrea el radicalismo del happening y el performance de los años sesenta; sus seguidores la llaman clandestinamente “bloody painting”. Algunas de las recientes exhibiciones incluyen cuerpos colgados de puentes viales, “agujereamiento” corporal gratuito y espontáneo en restaurantes, y su obra maestra hasta el momento: deconstrucción de cuerpo sin cabeza con pene entre los dientes. Esta última pieza se ha exhibido ya varias veces y de manera preferente en las afueras de los ayuntamientos. ¡Todo un espectáculo de innovación creativa!
  
El éxito del bloody painting ha sido tal, que su influencia rebasará, dicen los estudiosos, la de aquella mítica generación del muralismo mexicano. Es tanto el potencial de esta nueva generación de riveras, siqueiros y orozcos, que el gobierno ha incluido detalladas reseñas en los folletos de promoción turística distribuidos en las embajadas mexicanas en el extranjero; se espera, sin temor a equivocarse, que oleadas de visitantes se aglomeren en las calles de Ciudad JuárezMonterrey o el Distrito Federal, para presenciar la evolución de un arte corporal-realista en su estado más puro de pureza sanguínea (o sanguinolenta, que para el caso aún no decidimos el adjetivo adecuado).

En especial, nuestros siempre entusiastas presidentes, como el ínclito ex- presidente Calderón y el ingenioso presidente Peña Nieto, han apoyado de manera permanente tan promisorio movimiento artístico. Los resultados de su prolija dedicación son de una contundencia incomparable: decenas, quizá centenas, de miles de muertos en cerca de una década. Una pieza única que los expertos aún no alcanzan a denominar apropiadamente. Sólo una parte es actualmente conocida en las galerías como “daños colaterales”. Elocuente ¿no?

Pero no hay arte sin diversidad. Nuestras fuerzas armadas, uno de los actores principales de esta efervescencia estética han hecho su propia aportación. La metodología es fascinante: 1. Espere usted alerta pero pacientemente al filo del retén. 2. Detenga los autos que su intuición le indique como útiles para la pieza. 3. Si el auto se detiene, el performance se aborta; no caeremos en trampas del arte convencional. 4. Si el auto prosigue, es su momento de alcanzar la inmortalidad. 5. Apunte bien y dispare: mate una familia. 6. Si le atina a los niños a la primera vale doble.

Las previsiones del gobierno federal para extender este democrático ejercicio no tienen límite. Si usted es uno de esos ardorosos entusiastas dispuestos a participar activamente, el formulario IMSS-5JUN2009 está a su disposición. Los requisitos son mínimos: usted sólo tiene que ser un político o pariente de un político o ex-político conocido como Genaro Borrego EstradaCarlos Medina Plascencia o Juan Molinar Horcasitas, subrogar una guardería del IMSS y del resto no se preocupe: el arte vendrá solo… Así pasó en Hermosillo.

Nada de esto sería posible sin la libertad de expresión necesaria; pregúntenle a los cárteles del narcotráfico. Su conciencia cívica les ha llevado a ejercer el derecho a la manifestación en las calles. En fechas de su elección, son capaces de organizar bloqueos viales y estrangular ciudades enteras, como Monterrey o Guadalajara, con comandos convenientemente armados. Es la realización de un ideal.

En este campo sólo tenemos un inconveniente. A los reporteros y periodistas les ha dado últimamente por desaparecer o morir —los muy irresponsables— en el ejercicio de su labor. Esperemos recapaciten y valoren la importancia de su trabajo: México los necesita.

Así pues, no hay duda: estamos ante un nuevo amanecer de la conciencia mexicana. Las autoridades reportaron saldo blanco en las pasadas fiestas nacionales: los artistas también descansan. ¡Viva México Cabrones!

2 comentarios:

  1. Homo Vespa necesita más visitas. Por lo menos las merece.

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  2. Muchas gracias Cine. Esperemos que tus palabras sean proféticas. Muy pronto habrá más entradas por si te interesa, sólo estoy esperando concretar algunos proyectos de publicación. Un saludo

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